mi recorrido hasta hoy...

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Paris en agosto





Paris, Francia. Cuando el avión sobrevolaba Francia y cuando aterrizó, sentí bastante emoción. Yo creo que más emoción que los anteriores 15 países que visite en este año. Yo creo que porque fue Europa, el continente más visitado y viajado, y el último que deje en la lista. El tan platicado Europa, el tan deslumbrante e histórico Europa. El Charles de Gaulle no decepcionó. Me recibió con una arquitectura única e inteligente. Ver las puertas en forma radial, y aquellas escaleras eléctricas centrales, le dan ese carácter lógico, de resolución a un problema identificado, no inventado o definido.

Tome el tren que me llevó sin problemas a casa de Gaelle, aquella chica francesa que conocí la primer semana de mi viaje, en Melbourne. Fue una gran alegría verla y no tardamos en ponernos al corriente de nuestras vidas, recorriendo los barrios cerca de su casa, como Montmartre y la iglesia del Sacre Coeur. Al dia siguiente caminamos demasiado, desde la Opera Garnier, Galeries Lafayette, hasta La Torre Eiffel, pasando así por Las Tulerias, La Plaza de la Concordia, Champs Elysees y el Imponente Arco del Triunfo.

Los cinco días en esta ciudad estuvieron pintados de arte, de gente, de arquitectura, de historia. El Louvre fue una experiencia increíble, desde ver la enorme colección de arte así como toda la reformación que dirigió el arquitecto Pei hace 20 años (que la verdad parece que la hicieron el año pasado). La Cité de la Musique, de Charles de Portzamparc, un edificio que canta, con sus multiples alturas y juegos de niveles y escaleras. El Centro Pompidou, una maquina atemporal, ofrece un movimiento vertical único, con vistas que permiten palpar las profundidades y dimensiones urbanas de la ciudad.

En agosto se puede disfrutar desde conciertos gratuitos hasta proyecciones de cine al exterior. (cuando fui, pasaron la de Juno). En agosto, los parisinos salen y más turistas entran. Es una ciudad con un ritmo diferente, que te hace preguntar que sería sin turistas, qué hacen los parisinos cuando no hay turistas?

En fin, Paris es una ciudad que te llena, que le da un lugar a tu alma, ya sea en los jardines de Versalles o en las calles del barrio latino o en algún altar de la iglesia de Notre Dame. No olvides comprar un baguette calientito y una botellita de vino y hacer un picnic en cualquier parque, plaza o espacio abierto, ya que harás el ridículo si no lo haces.