Sinai, Egipto. Una de las tantas cosas que hacer en la peninsula del Sinai, es subir el monte bajo el mismo nombre. Si, donde Dios le entrego a Moises esas diez prohibiciones que conocemos o ignoramos. Debido a los calores durante el dia, se organizan excursiones de noche, con el fin de ver el amanecer.
Salimos 10 aventureros desde Dahab, a las 11 pm, en un tour organizado. Despues de horas de camino, llegamos al monasterio de Santa Catalina, situado en las faldas de la montaña. Aqui empiezan el recorrido muchos otros grupos formando casi 150 peregrinos cada noche!
Al subir tienes la opcion de hacerlo a pie (2 horas) o en camello. Yo opte por la primera opcion, y la subida en si es un recorrido fantastico. Estando alerta a que los grandes camellos no te pisen, viendo grupos ascendiendo con linternas a la distancia, viendo la montaña que tiene peculiares formas rocosas; todo esto bajo la luz de la luna te hacen sentir dentro de una pintura.
Durante el camino hay tienditas y baños cada 25 minutos. Despues de horas llegas a un punto donde tienes que subir 700 escalones para llegar a la cima. Esta parte es algo pesado y es la causante de que llegues sudado a la cima. Arriba te rentan colchones y cobijas para esperar la salida del señor sol. Dormi como una hora. Cuando me despertaron los murmuros de la gente. Los valles y montañas se comenzaron a iluminar frente a la presencia de mas de 300 ojos. Fue una gran experiencia!
Al cabo de un rato descendimos, y tienes la opcion de bajar por donde subiste o seguir los escalones que suman 3000 y acaban en el monasterio. Pocos optamos por la segunda, pero valio la pena porque bajas en sombra y tienes una gran vista. Lo hice junto con Ingrid, una holandesa que estaba en mi grupo. Entramos al monasterio, que es uno de los mas antiguos del mundo y que, aunque cristiano, es un punto de reunion para muchos peregrinos.
Llegando a Dahab, me esperaba el susto de que los del hotel perdieron mi mochila! Y en media hora salia mi bus a Cairo. Resulta que la metieron en una van de un tour que iba a otra ciudad. Al final pagaron el cambio de mi bus, tres horas despues. La mochila llego diez minutos antes! De esta forma llegue a Cairo a la una de la mañana, cosa que queria evitar. Dormi solo 4 horas en casa de Peter, mi couchsurfer, y donde habia dejado una gran carga de cosas que no use en Luxor y Dahab. Por cierto, Peter fue un gran anfitrion, muy detallista y amable conmigo, aunque lo desperte a la una! A las 7 de la mañana me estaba subiendo a un taxi para ir al aeropuerto y volar a Paris!
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